Regalar
un libro… es regalar un sueño, es regalar ilusión, conocimiento e imaginación… Detrás
de cada libro hay siempre una nueva historia, mil emociones e intrigas, dudas a resolver y una oportunidad educativa.
El
primer encuentro de un niño con un libro se realiza a través de la exploración
desde los sentidos, la vista, el tacto y el olfato, es un nuevo juego, un nuevo
juguete qué les permite aprender y empezar a conocer historias. Se acercan
desde el mundo de los sonidos, de los colores y de las distintas percepciones
táctiles y olfativas.
Es
genial! Libros de diferentes formatos, de materiales irrompibles y que incluso
se pueden llevar a la boca, porque esta acción también forma parte del
reconocimiento y del juego.
Nos
encantan las historias! Nos encanta contarles historias! Nos escuchan con
asombro y con ilusión sonriendo e interaccionando según nuestros tonos de voz y
estilos narrativos.
Nuestros/as
niños van creciendo, se emocionan, inician su aprendizaje caminando hacia
diferentes niveles de independencia, empiezan a caminar, a balbucear sonidos
hasta que de pronto un día el lenguaje asoma desde sus vocecitas haciendo uso de
la palabra, empiezan a aprender los
números, las letras, los colores, aprenden a escribir su nombre y los libros
continúan en sus vidas, varían formatos, colores y dibujos, empieza una nueva
forma de interacción sin dejar de ser nunca una historia, un aprendizaje y un
transmisor de conocimientos y valores.
Comienza un nuevo divertido mundo de la lectura, la asociación de palabras a realidades e
imágenes. Por sus manos comienzan a pasar libros ya elegidos por ellos, se
acercan a esos lugares o estanterías que adaptamos a su altura y se acercan a
contarnos con toda su ilusión la historia que acaban de conocer o que repiten y
repiten y repiten sin cansancio y con la misma ilusión que el día anterior.
Este
tiempo de compartir un libro es tiempo educativo, es tiempo de presencia,
tiempo de calidad, de descubrimiento de los intereses de nuestros niño/as y es
tiempo de transmisión de valores, actitudes, capacidades, es tiempo de enseñar
a resolver conflictos, es tiempo de hablar de aquellas cosillas que tanto les
emocionan y les gustan, es tiempo creativo y todo ello bañado por un tiempo de
ocio y disfrute donde las normas, el día a día, el estrés y la tensión no son
los protagonistas, el mediador es el libro, los protagonistas los niño/as y
adultos.
Las
historias apasionantes a través del libro continúan formando parte activa de la
vida de los niños/as, sus intereses van cambiando, sus formas de interpretarlos
también, van descubriendo sus temas de interés y los momentos de descubrimiento
persisten.
Motivación,
creatividad, ilusión… parece que nunca se pierde…
o quizás sí se pierde…
Nuestros
niños crecen… se hacen mayores y sus elecciones cambian…
¿Estamos
preparados para educar en este cambio?
¿Nos
hemos preocupado por establecer una base educativa adecuada para fortalecer los
valores de nuestros hijos aprovechando este momento de cambio hacia la madurez?
"Si
un libro es un sueño… construyamos ya el sueño desde la base… desde la educación"

