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domingo, 22 de xaneiro de 2017

El Acoso Escolar o Bullying



El Acoso Escolar también conocido como Bullying, es una realidad social que ha existido desde siempre si bien se ha comenzado a considerar un tema de interés tanto entre los miembros de la comunidad educativa como desde los medios de comunicación de una manera muy reciente.

Es una realidad que se produce en el ámbito escolar pero no por ello debe ser entendida como una problemática exclusiva a la que el resto de agentes sociales deban dar la espalda. Los procesos de prevención e intervención son responsabilidad de todos nosotros.


 Un poco de historia...

Dan Olweus, psicólogo nacido en Suecia en 1931 está considerado como el pionero en el estudio del acoso escolar, estudios e investigación que se han iniciado a principios de los años 70 y no siendo hasta finales de los años 90 cuando el maltrato escolar entre estudiantes atrajo la atención de España, más concretamente en 1999 gracias a los estudios realizados desde la figura del Defensor del Pueblo. Actualmente existen "Protocolos de Actuación en caso de Acoso Escolar" en las escuelas así como "Programas de Mediación" y "Programas de Mejora de la Convivencia Escolar" que quizás no estén obteniendo los resultados esperados en calidad de prevención de actitudes intimidatorias en muchas ocasiones en forma de agresiones y violencia con consecuencias graves para las personas afectadas.

En la mitad de la década de los 80 Olweus define el acoso escolar "un estudiante es acosado o victimizado cuando está expuesto de manera repetitiva a acciones negativas por parte de uno o más estudiantes" hablando de acción negativa cuando alguien infringe, de manera intencionada, o intenta infringir mal o malestar a otra persona

Las acciones negativas se pueden llevar a cabo mediante contacto físico, verbalmente o de otras maneras como hacer muecas o gestos insultantes e implican la exclusión intencionada del grupo. Ha de haber un desequilibrio de poder o de fuerza (relación asimétrica) y el escolar que está expuesto a las acciones negativas tiene mucha dificultad para defenderse.

El comportamiento acosador se define como el “comportamiento negativo repetitivo e intencional (desagradable o hiriente) de una o más personas dirigido contra una persona que tiene dificultad para defenderse”.(Olweus, D)

Por ello el Acoso Escolar/ Bullying se describe cómo:


  • comportamiento agresivo o querer “hacer daño” intencionadamente
  • llevado a término de forma repetitiva e incluso fuera del horario escolar
  • en una relación interpersonal que se caracteriza por un desequilibrio real o superficial de poder o de fuerza.



Olweus añade que gran parte del acoso escolar se da sin una provocación aparente por parte de la persona víctima siendo el acoso escolar una clara forma de abuso que se diferencia de otras formas de abuso, como por ejemplo la violencia doméstica, por el contexto en el que sucede y por las características de relación de las personas implicadas.

"El Círculo del Acoso"

En las situaciones de acoso escolar considero que no solamente se debe enfatizar la figura de la persona acosadora y de la persona acosada, es muy importante hablar de "El Círculo del Acoso" para definir a las personas que están directamente involucradas en una situación de acoso escolar y quiénes asisten de forma activa o pasiva al comportamiento o lo rechazan. 

Entre los papeles que pueden jugar los niños ante una situación de acoso encontramos:

Espectadores
La violencia genera siempre violencia y en el momento en que se observa una agresión, la tendencia inicial del grupo es mostrarse participativo en la acción quedando el proceso de ayuda en un segundo plano.

Perfiles espectadores.
  • Menores que ayudan y que es posible que no comiencen el acoso ni guíen el comportamiento acosador. Adoptan el rol de "animadores" y en ocasiones, participan.
  • Menores que refuerzan, se ríen o apoyan a los menores que participan del acoso. No participan directamente del comportamiento acosador pero forman parte del público.
  • Menores no participantes que se mantienen alejados de la situación de acoso. NO apoyan el comportamiento acosador y no defienden al menor que está siendo acosado, aún así, formar parte del público puede estimular el comportamiento acosador.
  • Menores que defienden y consuelan de forma activa al menor que ha sido acosado y pueden salir en su defensa cuando se produce una situación de acoso.


 Es importante para profesores y padres comprender los diferentes papeles  que juegan los niños/as para poder prevenir y responder ante el acoso de manera eficaz. Aunque vuestro hijo/a no esté involucrado en una situación de acoso escolar, puede formar parte del acto en sí y presenciar comportamientos agresivos e intimidatorios que pueden tener afectacciones en su desarrollo personal, psicológico, emocional y social.

¡El Acoso Escolar es responsabilidad de todos/as!
Eduquemos desde el ejemplo que nos aporta la empatía, la cordialidad, el trato amable, la colaboración y el respeto

sábado, 3 de outubro de 2015

Acoso Escolar. Pequeños apuntes para su detección



 
Desgraciadamente la palabra Bullyng (intimidación en inglés) está de moda, y no en vano. Cada vez se detectan más casos de agresiones y persecución en los colegios. Esta realidad también recibe el nombre de Acoso Escolar, como la llamaremos. Los adultos que rodean a las víctimas muchas veces tienen dificultades para detectarlo, no dándose cuenta o minimizándolo.

El Acoso Escolar salta a los medios solo cuando se produce un caso dramático con resultado de muerte, pero antes de llegar a estos extremos… ¿Qué podemos hacer para detectarlo? Paula Suárez, pedagoga experta en intervención socioeducativa nos cuenta…


El acoso escolar es una forma de violencia, una forma de maltrato de un menor hacia otro menor en el entorno escolar entendiendo como maltrato: agresiones físicas, agresiones verbales en forma de insultos,  motes dañinos o rumores, amenazas o exclusión, no dejándole participar en juegos o en actividades sociales conjuntas. Si bien las situaciones de violencia las asociamos a conflictos en la etapa de Secundaria, sabemos que también afecta a niveles de Primaria. 


Para ser considerado acoso debe ir acompañado de estas tres circunstancias; el comportamiento debe ser agresivo, debe producirse un desequilibrio de poder entre los menores y debe ser realizado de manera reiterada y repetitiva.


Destacar que este tipo de violencia, no puede ni debe ser tipificada como  "son cosas de niños", porque existe y porque son situaciones traumáticas en las que hay mínimo dos menores, el acosador y el acosado, ambas víctimas de una situación y, aunque las causas y sus consecuencias pueden ser totalmente opuestas, en ambas partes existen daños personales, psicológicos, familiares y emocionales que es preciso reparar.


Es necesario entender que las relaciones sociales en el medio escolar se encuentran entre las más significativas del proceso de socialización, y estas determinarán aspectos importantes sobre el desarrollo de la autoestima y la personalidad.

Su detección es fundamental. Las señales en el menor agresor son más visibles porque su actitud se manifiesta más agresiva y porque suelen estar involucrados en los conflictos del aula, recreo o actividades extra-escolares. Las señales en el menor acosado son menos observables y están asociadas a lesiones inexplicables, pérdida o rotura de material o ropa, decaimiento, dificultad para conciliar el sueño, pérdida repentina de amistades o del habla habitual, simulación de enfermedades, manifestación de comportamientos atípicos.
 

Si detectas que tu hijo pueda estar sufriendo acoso escolar, exige al centro que tome las medidas adecuadas de protección y resolución. Es recomendable en aquellos casos en que el acoso haya afectado significativamente al niño, se busque la ayuda profesionales necesarias.


La guía plis plas es una guía de carácter mensual publicada en la ciudad de Vigo, de difusión gratuita en la que ofrecen información de las diferentes actividades para los más pequeños de la casa, puedes encontrarla también en la web, en el siguiente enlace.

 


sábado, 25 de abril de 2015

Educadores gallegos piden más medios para evitar riesgos

Esta semana, y desde la prensa local he tenido la oportunidad de hablar de educación y poder expresar mis inquietudes en temas relacionados con la violencia en el aula, los problemas de conducta y la necesidad de implementar programas de mejora de la convivencia que permitan formar e informar a padres, profesores y alumnado y que permitan no sólo reducir los niveles de violencia sino también los de absentismo escolar".

Desde Positivando ofrezco este Programa de mejora de la convivencia y si desde la Dirección, ANPA, Equipo coordinador de tu entidad, centro escolar, centro de educación especial, asociación consideras importante la implementación de este programa u otro de características similares puedes ponerte en contacto con nosotros a través de este formulario en nuestra web.

Desde el Faro de Vigo, contamos...
 
"Padres y profes no están formados para este cambio social"

"Hay acoso escolar en las aulas pero si no se habla de ello púbLicamente, nunca se atenderá con los recursos necesarios" 


 La pedagoga y experta en intervención social gallega Paula Suárez ha estrenado recientemente una experiencia piloto de "mejora de la convivencia" en un instituto público de Bueu con el gabinete "Positivando".

Tras detectarse "niveles de agresividad muy altos" en el ámbito educativo, esta profesional se puso manos a la obra. 

"Hay acoso escolar en las aulas pero si no se habla de ello públicamente, nunca se atenderá con los recursos necesarios", sostiene. Por medio de tutorías y reuniones formativas con padres y profesores, el objetivo de su proyecto es "intentar minimizar los riesgos en situaciones que generan problemas de agresividad y violencia" y llevan tres meses trabajando con estudiantes. Con respecto al alumno agresor, Paula Suárez cree que "probablemente no se hayan sabido leer comportamientos previos de este chico, que le habrán llevado a un alto nivel de violencia". Y también sostiene que la "crisis económica genera una crisis de valores". Además profesores y padres no están formados para a tender a todo este cambio social; es un problema de falta de tiempo y valores", valora. Al mismo tiempo, los chavales son menos afectivos y más consumistas.