luns, 16 de maio de 2016

En la era más tecnológica... Peligros en la red #EscuelaPadresMadres y grupos de WhatsApp



Estupenda formación integrada en mi Proyecto "Escuela de Padres y Madres", de la que he podido disfrutar recientemente acompañada por un grupo de madres y padres del Colegio Plurilingüe "Alborada" ubicado en la ciudad de Vigo.

La temática ha sido elegida por las propias familias a través de las gestiones realizadas por el AMPA, asociación que trabaja hacia un claro objetivo, introducir  la educación familiar en el contexto escolar, promover el acercamiento de las familias al entorno educativo y ofrecerles temáticas de interés cercanas a sus problemáticas y dificultades del día a día. Y poco a poco estas iniciativas están logrando llegar a mayor número de familias y lo más interesante es que están logrando captar no sólo la atención de las familias sino también su participación y motivación en torno a los temas seleccionados.


En esta ocasión y como ya he comentado, han sido las familias las que han realizado sus demandas y hemos tenido un encuentro en el que la temática central ha sido el "Cómo educar-nos los adultos y el cómo educar a nuestros/as hijos/as en la utilización y gestión de las nuevas tecnologías"

Realmente ha sido un encuentro estupendo no sólo por las aportaciones, por el buen clima creado, la capacidad de autocrítica, de cambio y de interés por aprender sino también porque ha sido un foro compartido entre padres y adolescentes y, participar de un espacio donde adultos e hijos/as han podido expresar sus opiniones, sus puntos de vista, sus necesidades y sus enfrentamientos han permitido que la formación adquiriera unos tintes de aprendizaje y calidad exquisitos, desde la comunicación hacia la puesta en práctica de la acción educativa. 

Durante dos horas he podido ejercer el rol de formadora y mediadora, exquisitas experiencias que me dejan siempre con sensaciones  placenteras porque cambiando nuestro lenguaje, favoreciendo espacios de comunicación y estableciendo encuentros familiares, la "Educación" y la "Pedagogía" adquieren el verdadero valor de su existencia y me reconforta ver que las acciones positivas ofrecen intervenciones positivas con resultados positivos.

Hemos abierto debate en torno a la violencia invisible, los estereotipos de género y el riesgo de que el primer encuentro con la violencia se produzca en la etapa adolescente, todo ello enmarcado dentro del uso indebido de aplicaciones como el WhatsApp, Instagram y Snapchat entre otros.

Hemos también abierto espacio para hablar del uso indebido que realizan los adultos de algunas aplicaciones de mensajería inmediata centrando nuestra atención en los grupos de WhatsApp para padres/madres y los problemas que en ocasiones originan entre los que cabe destacar:


Conflictos entre padres y madres.

Conflictos con el profesorado.

Conflictos entre padres e hijos/as.

Pérdida de la autonomía del alumnado.

Pérdida de los niveles de responsabilidad del alumnado.

Exceso responsabilidad de los padres.


Hemos hablado de las diferentes redes sociales, de la importancia de respetar la privacidad de datos, el respeto a la imagen, de la responsabilidad que conlleva el publicar imágenes de nuestro/as hijo/as, no sólo por convertirlas en imagen pública sino también pensando en el futuro de nuestros/as hijos/as y analizando si les gustará ver sus fotos publicadas en nuestros perfiles. 



Y hemos hablado también de los diferentes riesgos asociados a la navegación, grooming, cyberbullying, sexting, síndrome del caracol, etc; todo ello tomando como base la educación y la importancia de formar, informar, priorizar y consensuar.


Me ha encantado estar rodeada de padres, madres y público adolescente que además de participar de forma activa me ha permitido trasladar mis informaciones a la realidad presente!

¡Hoy la Educación ha estado en el lugar que se merece! Enhorabuena!

domingo, 8 de maio de 2016

“Mujer, política e igualdad. Nuevos retos en la consecución de la igualdad real y efectiva”



“Mujer, política e igualdad. Nuevos retos en la consecución de la igualdad real y efectiva” es la temática sobre la que se ha desarrollado la Mesa Debate, organizada por Empresarias Galicia asociación de la que tengo el placer de ser socia fundadora y en la que hemos compartido Mesa, este pasado miércoles 04 de Mayo de 2016, con la Secretaria Xeral de Igualdade, Susana López Abella.

Me sorprende con gran satisfacción, ver como en el desarrollo de todas las actividades en las que desde Empresarias Galicia participo, se establece un nexo de unión común y este se llama diálogo en torno a la “igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres” independientemente de su identificación por género y teniendo siempre en cuenta las diferencias propias de cada uno de los sexos.

Me sorprende también con gran satisfacción el escuchar comentarios que nos alejan de la queja y nos permiten establecer consensos y acciones positivas en las que el papel de las personas adquiere la parte de protagonismo que a cada una de ellas le compete y recibe el nombre de corresponsabilidad, siempre en busca de la mejora, del desarrollo y crecimiento profesional y personal.

Me sorprende escuchar que nuestra sociedad se encuentra regida por un matriarcado en el que las mujeres son las que tiene el poder en la toma de decisiones y ordenan en sus casas. Aquí he de hacer un inciso porque yo nunca he considerado que la sociedad en la que me enmarco esté dominada por un matriarcado, en mi opinión vivo en una sociedad dominada por un patriarcado, quizás un patriarcado que en muchos grupos de personas tiende a ser compartido pero como sociedad la mirada se realiza desde una mirada todavía muy masculina (acceso de la mujer al mercado laboral, estructura horizontal del mercado de trabajo, estructura vertical de las instituciones empresariales, etc). La historia de la mujer en su acceso al mundo laboral es muy corta, hasta hace no mucho necesitaba de la firma de un hombre para abrir una cuenta en un banco, publicar un libro bajo un pseudónimo, etc. No quiero entrar en polémica en torno a este tema, no es el objeto de este post, pero sí me apetece manifestar mi opinión y comentar que el matriarcado, en el devenir de los años, es el que ha relegado a la mujer a las labores domésticas y de crianza de la puerta de su casa hacia adentro y que esto no es tener cotas de poder, ni autonomía ni capacidad en la toma de decisiones. 

Como he declarado en alguna intervención el ser la persona responsable de poner una lavadora,, gestionar la colada, ir a la compra, preparar la comida, etc no me hace ser mejor persona, ni el no hacerlo me incapacita como mujer con todo mi respeto a este tipo de tareas, yo las entiendo como tareas compartidas dentro de una unidad familiar en la que todos los miembros de la misma debieran colaborar en igual o diferente medida atendiendo a factores como la edad, situación personal, profesional, y por supuesto a la organización y negociación interna de la referida unidad.

Me sorprende también, gratamente, observar que vivo en una sociedad en la que sorprende negativamente y conduce hacia la reflexión el hecho de que los “estereotipos de género” continúen de manera tan marcada entre los adolescentes. Ellos fuertes, celosos, ágiles y ellas tiernas, amables y cariñosas. No hay una teoría clara en torno al por qué de este arraigo y este regreso a estos estereotipos que las generaciones anteriores han intentado erradicar. Y hay mucha sorpresa en los padres, madres y profesionales de la educación de que esto sucede, y es real. Muchos de los primeros encuentros con la violencia de género suceden en la adolescencia y para mi este arraigo se encuentra enmarcado en lo que yo llamo "Violencia Invisible", término que explico en este post que he escrito hace unos meses hablando de este tipo de violencia.

Me sorprende ver que todavía continuamos hablando de la “brecha salarial”, no en todas las profesiones pero resulta perplejo conocer realidades cercanas en las que hay personas que por el hecho de ser mujer cobran menos que personas del género masculino. Hay estudios en los que la comparativa acaba indicando que las mujeres trabajan alrededor de dos- tres meses al año de manera gratuita.

Me sorprende ver que hay que hablar de “cuotas” no porque gusten sino por la necesidad de encontrar una equidad, un CV de un hombre y una mujer en igualdad de conocimientos y experiencia laboral, presenta una gran diferencia, una diferencia económica que en muchas ocasiones permite que el CV de la mujer sea rechazado. Los beneficios sociales y las ayudas para la conciliación no fomentan la corresponsabilidad y generan desigualdad entre las personas. Recientemente he escuchado la queja de un padre que en el momento de ser padre lo máximo que pudo disfrutar fue de un permiso de tres días.

Me sorprende gratamente escuchar que, en la EDUCACIÓN podemos encontrar la base de todos los cambios. No puedo estar más de acuerdo, tenemos que encontrar el camino de la educación, no debemos obviar nuestras tareas como padres, madres o educadores y no debemos eludir nuestras responsabilidades. Hay grandes confusiones en relación a la educación y a la enseñanza, la familia y la escuela son unos de los principales agentes socializadores pero sus funciones son diferentes y debemos poner a la educación en el lugar que le corresponde.

Susana López Abella, durante su exposición, nos ha aportado datos desde su experiencia en la Secretaría Xeral de Igualdade en torno a estos temas que aquí he expuesto. Los datos nos cuentan que Galicia es una de las comunidades más envejecidas de toda Europa, la pirámide social está muy invertida, la baja natalidad es un hecho y las políticas sociales no responden a las necesidades de las personas.

Pese a no querer instaurarnos en la queja, pese a la necesidad de hablar en términos de personas, pese a pensar de manera positiva, la realidad es un hecho, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres todavía no está instaurada y de continuar en los ritmos actuales de adopción de medidas esta no se hará efectiva mínimo hasta el 2030.

Continuemos hablando, debatiendo y visibilizando... continuemos hablando en términos de Personas... porque la sociedad somos todos juntos con sus diferentes miradas, femenina, masculina, amable, divertida, positiva... miradas de calidad y personas de calidad...

luns, 2 de maio de 2016

Una situación de acoso escolar. Pequeñas herramientas para su detección



El acoso escolar es una forma de violencia, una forma de maltrato de un menor hacia otro menor en el entorno escolar entendiendo como maltrato: agresiones físicas, agresiones verbales en forma de insultos,  motes dañinos o rumores, amenazas o exclusión, no dejándole participar en juegos o en actividades sociales conjuntas. Si bien las situaciones de violencia las asociamos a conflictos en la etapa de Secundaria, sabemos que también afecta a niveles de Primaria. 

Para ser considerado acoso debe ir acompañado de estas tres circunstancias; el comportamiento debe ser agresivo, debe producirse un desequilibrio de poder entre los menores y debe ser realizado de manera reiterada y repetitiva.


Destacar que este tipo de violencia, no puede ni debe ser tipificada como  "son cosas de niños", porque existe y porque son situaciones traumáticas en las que hay mínimo dos menores, el acosador y el acosado, ambas víctimas de una situación y, aunque las causas y sus consecuencias pueden ser totalmente opuestas, en ambas partes existen daños personales, psicológicos, familiares y emocionales que es preciso reparar.

Es necesario entender que las relaciones sociales en el medio escolar se encuentran entre las más significativas del proceso de socialización, y estas determinarán aspectos importantes sobre el desarrollo de la autoestima y la personalidad.

Su detección es fundamental. Las señales en el menor agresor son más visibles porque su actitud se manifiesta más agresiva y porque suelen estar involucrados en los conflictos del aula, recreo o actividades extra-escolares. Las señales en el menor acosado son menos observables y están asociadas a lesiones inexplicables, pérdida o rotura de material o ropa, decaimiento, dificultad para conciliar el sueño, pérdida repentina de amistades o del habla habitual, simulación de enfermedades, manifestación de comportamientos atípicos.

María
"A María le duele todos los días el estómago, nunca le apetece ir al Colegio y las discusiones en casa por las mañanas se han convertido en una constante. Es una niña tímida, callada. Pese a sus recientes 9 años y de tener que estar disfrutando de su tiempo en la escuela, no quiere ir. Ha comenzado a dejar de hacer las tareas escolares y en el segundo trimestre ha suspendido 6 asignaturas. Sus padres no saben qué le sucede y se encuentran muy preocupados. Se han reunido en varias ocasiones con el tutor del aula y la dirección del centro escolar pero no han encontrado ninguna respuesta. Les han recomendado que le realicen alguna prueba por si pudiera estar padeciendo un trastorno o algún problema relacionado con la atención y/o la hiperactividad dado que su nivel académico ha descendido notoriamente y su capacidad de atención es muy deficiente. Les han comunicado también que es probable que tenga su autoestima muy baja  y que su nivel de socialización no es el adecuado para su edad.

María no les cuenta nada cuando intentan abordar con ella el tema de la escuela se mantiene en actitud pasiva y deja de hablar aceptando las discusiones, riñas y más de una sanción que sus padres le han impuesto por sus malas notas y su abandono en la realización de las tareas escolares.

Tras tiempos de diagnósticos, realización de pruebas, control por distintos profesionales... al observar las conductas de María se descubre que...

A María lo que le sucede es que el entorno escolar se ha convertido en un lugar cargado de amenazas. Nadie se ha preocupado de ella, de acercarse, de ayudarla a vencer su timidez y poco a poco ha quedado desplazada hasta ser considerada como una niña “diferente” y “extraña” siendo una niña con unas capacidades y habilidades de lo más adecuadas para su edad.

Su timidez la ha llevado a quedarse sola en el patio del Colegio, a recibir insultos, a que ningún grupo la acepte, y a que nadie la quiera por la creencia de que hace siempre todo mal, entre algunos de los insultos le llaman “tonta” y “muda”, cuando no la “muda tonta” y otro tipo de amenazas con las que el propio grupo se divierte y consideran divertido.

En el aula ha acabado sentada en la mesa del final de todo y a su lado otra niña con una personalidad totalmente diferente que la molesta más de lo que la acompaña porque nadie la quiere tener a su lado.

Las constantes llamadas de atención en el aula porque no hace los deberes hacen que también el grupo se mofe y ría de ella, sigue siendo la “tonta” y de continuar así nunca dejará de serlo."



¿Por qué nadie se ha percatado de ello?
Principalmente porque María no se encuentra en el perfil de alumnos/as con conductas observables, por su propio carácter María acata las normas, no se opone, no se enfrenta y sus valores en casa son admirables. Es una niña amable, no tiene actitudes violentas con las personas de su entorno, no da malas contestaciones y no le gusta generar conflictos.

Esta forma de ser en el aula, tampoco le genera conflictos. Los profesores no deben estar pendientes de ella y siempre ha realizado los deberes hasta que la situación se le ha escapado de las manos y ha comenzado el sufrimiento. Sus notas han comenzado a bajar y el primer motivo que se contempla es la baja motivación o la búsqueda de un trastorno. Por su forma de ser ninguna persona se ha parado a pensar que pudiera ser el primer síntoma visible de una situación de acoso escolar.

Ella no tiene herramientas personales para gestionar situaciones de presión y el grupo de alumnos/as tampoco, por lo que todos se han convertido en víctimas de una situación, si bien la mayor perjudicada en este caso es María, por ser víctima de un grupo social. Esto es también acoso escolar y en estos casos deben ser los adultos, Dirección, tutor/a, profesores y orientadores los responsables de mediar en las situaciones de conflicto que se generan en el medio donde ejercen su profesión y donde ellos son los principales responsables de la acción educativa.

En los centros escolares existen "Planes de Convivencia y Mediación Escolar" y para ponerlos en práctica la principal de las acciones es la observación y la detección. Muchas veces lo dejamos en que son “cosas de niños/as” y no es cierto, estas experiencias son aprendizajes que deben ser reconducidas y aprovechando el conflicto mediar para enseñarles a resolverlo y dotar a cada uno de los miembros de herramientas para su resolución según sus características. 

No es complejo. Al contrario es enriquecedor y con consecuencias muy positivas para toda la comunidad escolar y para el desarrollo emocional, personal y cognitivo de los alumnos/as.

(Los datos aportados en este post en relación a la situación de María han sido modificados para preservar la intimidad de la familia y del menor víctima de la situación)

luns, 25 de abril de 2016

Las vidas del dolor... el maltrato infantil



Marcos.
Marcos, acaba de nacer. Su llegada al mundo ha sido rápida pero no por ello es un encuentro sencillo con la vida. Ha nacido con síndrome de abstinencia, derivado del consumo de alcohol y cocaína de su madre durante su tiempo de embarazo. Ya consumía con anterioridad y pese a decir que quiere a su hijo con locura y su embarazo es deseado, nunca se planteó un cambio en su estilo de vida. Su padre, también consume, ambos se conocieron durante las visitas a la Asociación Local a recoger sus dosis de metadona y las pastillas que posteriormente se dedicaban a vender a sus círculos sociales y ganarse un dinero de manera rápida y sencilla.

  
Marcos nace con bajo peso y pasa sus primeros 15 días en la incubadora, tiritando, con constantes temblores, mucha irritación y tomando una medicación que le ayuda a paliar los síntomas de su adicción pasiva y así continuará, con el síndrome de abstinencia mínimo los tres, cuatro primeros meses de su vida.

La madre, el rato posterior al parto, no cesaba de gritar que quería estar y llevarse a su hijo para casa, llegó el padre, tarde, Marcos ya había nacido. En dos días ambos desaparecieron del hospital gritando que iban a denunciarlo por negligencia. Marcos, derivado desde el hospital a Servicios Sociales se ha ido a vivir con una familia de acogida de forma temporal mientras los servicios de protección investigan la situación de su familia extensa o se promueve el inicio de un proceso de adopción.

Yolanda
Yolanda es increíble, tiene un montón de habilidades relacionadas con el dibujo y la pintura pero ni ella ni nadie lo supo hasta que su profesora de inglés observó más allá de su conducta y detectó sus fantásticas habilidades. Las personas de su entorno sólo estaban pendientes de sus extrañas actitudes y anómalos comportamientos.

Comienza a acudir a un Centro de protección de Menores porque presenta un alto grado de absentismo escolar, casi nunca asiste al Colegio y cuando va sólo habla de alcohol, droga, bares, borracheras y peleas.

No se porta mal pero rompe el ritmo de la clase y sus compañeros no quieren acercarse a ella... es un bicho raro, se porta diferente y le tienen miedo. Tiene 7 años. Su madre la tuvo con 17 años, la cuidó sin ayuda de su pareja y 7 años después, con 24 añitos, su preocupación es mantener su trabajo y vivir la vida no vivida, no siendo su hija una prioridad. El padre de Yolanda tiene 44 años, es alcohólico, ya no vive con la madre de Yolanda pero se la lleva de bares durante los permisos estipulados con su madre. Todo el vecindario conoce la situación pero se tardaron 7 años en denunciar a los servicios sociales, la llamada realizada por esa persona desconocida le ha facilitado la vida y su calidad de vida está mejorando en la actualidad. Su madre acude a sesiones de intervención familiar y se le está enseñando a atender de manera positiva las necesidades de su hija. 
Ha comenzado a asistir a clase de manera regulada, sus comidas también están reguladas y sus pautas de vida han mejorado y con ellas su actitud, su carácter y sus formas agresivas de responder a los adultos y a su grupo de iguales.


Estas son dos historias, dos realidades diferentes que ocurren a nuestro alrededor, en nuestro barrio, estas don dos historias reales, conocidas por mi si bien tanto los nombres como lugares e historias han sido alteradas para proteger la privacidad de las personas.

Y es que debemos entender que es totalmente prioritario alzar la voz por todos los menores, adolescentes y jóvenes en situación complicada, personas que no las quieren en casa, que expulsan de Colegios y/o Institutos y personas que son excluidos o no observados por el sistema social.

No hay que cerrar la ventana ni bajar la persiana, ni tapar nuestros oídos o decirle a nuestro cerebro que no nos importa aquello que pase fuera de nuestras casas o lo que pase detrás de la puerta de nuestro vecino/a. El maltrato infantil es una realidad social que sucede, sucede en nuestro barrio, en nuestra localidad, un niño/a no puede defenderse, ni puede denunciar, si los padres que están a su cargo deben ser los responsables de sus cuidados y estas personas no están o no pueden cubrir estas necesidades debemos asumir nuestra parte de conciencia social, de humanidad y denunciar porque estaremos salvando la vida de un menor y no entrometiéndonos en la vida ajena.

Si somos capaces de verlo, o leer entre líneas detrás de cada grito hay una lágrima, detrás de cada lágrima, un llanto y detrás de cada negativa un deseo de dar un abrazo, hay que ser capaz de llegar a su dolor, a su necesidad, a su abandono, a su ausencia de afecto, a su desprotección, a su maltrato, a sus problemas y a sus dificultades.



Unas pequeñas aportaciones teóricas
 


Los tipos de maltrato infantil se clasifican en:

Maltrato físico
Abandono físico o negligencia
Maltrato emocional
Abandono emocional
Abuso sexual
Abandono
Explotación Laboral
Corrupción
Maltrato prenatal
Síndrome de Munchaüsen por poderes

Algunos de los indicadores que ayudan a la detección del maltrato infantil, y que se encuentras recogidos en la guía "Detección precoz del maltrato infantil" editada por la Xunta de Galicia son:


  • Retraso en el desenvolvimiento intelectual no atribuible a otras causas.
  • Retraso en el crecimiento, raquitismo, desnutrición, dermatitis agudas, suciedad.
  • Trastornos en el comportamiento.
  • Trastornos en el comportamiento sexual.
  • Ausencia de vacunas y de atención sanitaria básica.
  • Miedo, indiferencia o inexpresividad.
  • Hambre desmesurada, tristeza intensa.
  • Ausencia de reacción ante estímulos externos.
  • Indiferencia y aislamiento del grupo de iguales.
  • Actitud temerosa y a la defensiva ante los adultos.


Las situaciones de maltrato infantil se producen muy frecuentemente en el contexto privado del domicilio por lo que resulta muy poco probable observarlas directamente.

Su observación o detección inicial se debe realizar en base sobre todo a manifestaciones externas tales como:


  • Características físicas del niño/a.
  • Características conductuales del niño/a.
  • Características conductuales de los padres, tutores o cuidadores.

 ¡Recordemos!

"Siempre, Por Siempre y para siempre... Hay que velar por el interés supremo del menor".